domingo, 31 de julio de 2011

Cantad a Dios



Cantad a Dios
cantad salmos a su nombre;
exaltad al que cabalga
sobre los cielos.
Jehová es su nombre:
¡alegraos delante de Él!
Salmo 68:4


Hay muchos salmos de alabanza a Dios. Una y otra vez el salmista nos invita a cantar las maravillas de Jehová. Aquí creo que el sentimiento es levemente distinto y tiene más relación con la esencia de Dios. Le cantamos por quien Él es, en si mismo. Por su majestad, por su inmensidad, por su poder y por su soberanía sobre todo lo creado.
Le cantamos con alegría como harían los niños, sin tratar de entender o explicar algo.
Cantamos a la grandeza de quién cabalga sobre los cielos.


¡A ti Señor sea la alabanza!


Imagen
Dos niñas al piano
Auguste Renoir

sábado, 30 de julio de 2011

Jehová es nuestro escudo



Jehová es nuestro escudo;
nuestro rey es el Santo de Israel
Salmo 89:18


Podemos tener muchos medios de protección, tomar todo tipo de precauciones, pero sólo Dios Todopoderoso nos puede brindar la completa seguridad de estar a salvo.




Imagen
The arrival
Paul Bond

viernes, 29 de julio de 2011

El da



Él da en tus territorios la paz;
te hará saciar
con lo mejor del trigo
Salmo 147:14


Te hará saciar. La comida no sólo es alimento, también es nutrición, fortaleza, energía y deleite. Dios da lo mejor del trigo, es decir alimento "refinado" a sus hijos amados. Él todo provee hasta la saciedad.
Alimento, Paz y Protección son dádivas divinas. Las tenemos todos los día y en ocasiones olvidamos que Él es el proveedor.


Jesús nos enseña que la medida de Dios es buena, apretada, remecida y  rebozando; y la da en nuestro regazo (Evangelio según San Lucas). En lenguaje más cotidiano esto significa que si lo que se mide es harina, por ejemplo, la medida que se usa es la correcta, no adulterada, luego se golpea para que la harina se ajuste y quede bien acomodada hasta el desborde. Así es la generosidad de Dios.


¡Hoy, al disfrutar en paz los alimentos que tu provees en mi mesa, bendigo Tu Nombre!

¡Bendito sea Dios!



Imagen
Grace reading at Howth Bay
William Orpen

jueves, 28 de julio de 2011

Todo el Día



En la tarde, al amanecer
y al mediodía
oraré y clamaré,
y Él oirá mi voz
Salmo 55: 16,17


No importa si llueve, tiembla o sale el sol, si es invierno o verano. Bajo cualquier circunstancia el salmista se propone tomar contacto con su Dios por la mañana, al mediodía y por la tarde. Todo el día.   Es como ir componiendo, a lo largo del día, un ramo de flores tomadas del jardín del alma  y así, al terminar al día, depositarlo en el altar divino al  tiempo que la cabeza va al reposo que ofrece la almohada.


Si mantener saludable nuestro cuerpo físico implica alimentarnos tres veces al día, nuestro débil cuerpo espiritual también necesita ser alimentado con no menor frecuencia. 


Una nota curiosa: Los judíos empezaban el día por la tarde, y por ello David menciona la tarde primero. Los rabinos dicen que los hombres deben orar tres veces al día porque el día cambia tres veces. Esto era observado en la iglesia primitiva; pero los tiempos variaban en los diferentes lugares (Charles Spurgeon)



Imagen
Preparando un ramo de primavera
Victor Gabriel Gilbert

martes, 26 de julio de 2011

El día que clamé



El día que clamé, me respondiste;
fortaleciste el vigor de mi alma
Salmo 138:3


El día que clamé, me respondiste. La certeza de que Dios siempre escucha el clamorse va logrando con el aprendizaje que proporcionan los momentos difíciles. El alma descansa en el cuidado amoroso y la protección de Dios.


Fortaleciste el vigor de mi alma. Esta es una verdadera respuesta al clamor. "Los usos de la adversidad son dulces, y nuestro sabio Padre celestial no va a privarnos de
estos beneficios. La fuerza impartida al alma es un bien inestimable; significa valor, seguridad, heroísmo. Porque su Palabra y el Espíritu del Señor pueden hacer valiente al que tiembla, entero al mutilado, rejuvenecer al cansado." (Charles Spurgeon)


¡Gracias te doy Señor. Tú has escuchado mi clamor!




Ilustración
En Silencio
Leonor Pérez

Te he Llamado



...Te he llamado, Jehová, cada día;
he extendido a Ti mis manos
Salmo 88:9

Este debe ser probablemente uno de los salmos más sombríos. La soledad que se vislumbra a través de estos versos es abrumadora;  es como aquellos momentos en que todo parece terrible y el alma presiente la muerte. 
Si el salmista extiende sus manos a Jehová, sin duda ha dejado de lado su arpa (o su lira). En un momento de tanta angustia, lo único que puede acompañar el grito de súplica son las manos y junto a las manos, es todo el cuerpo que se vuelve al Altísimo.
Son manos extendidas al cielo; pero manos vacías; sin nada que ofrecer. Esas manos representan la impotencia y el desaliento, pero también representan la sed de Dios, la absoluta confianza en su misericordia. La esperanza total en el amor de Dios.


Es bueno meditar alzando las manos a Dios. Sin esperar un momento crítico para hacerlo. Despojarnos de cualquier cosa que esté en nuestra manos para extenderlas en súplica, ruego o acción de gracias y alabanza.


¡Señor, hoy extiendo hacia ti mis manos vacías para que Tú las llenes con tu amor!


 
Imagen
de la serie Mariposas
Wang Niandong

lunes, 25 de julio de 2011

A Tierra de Rectitud


Enséñame a hacer Tu voluntad,
porque Tú eres mi Dios;
Tu buen espíritu me guíe
a tierra de rectitud.
Salmo 143:10

Cada día somos enseñados por nuestro Dios. Como un padre tierno y amoroso Él va moldeando nuestro carácter y enseñándonos a confiar en su misericordia.
Muchas veces nos lanzamos en forma impulsiva  por caminos que terminan en situaciones amenazantes; en aquellas ocasiones es que deseamos con mayor fuerza volver a la tierra de rectitud. La tierra de la Verdad.
Cuando escuchamos al Espíritu de Dios y comenzamos a confiar en que Él nos conduce, nos damos cuenta que todo está bien,  no hay posibilidad de error alguno.


¡Enséñanos hoy , Señor!
¡Condúcenos a lugar seguro, a la tierra de la verdad!


Imagen
Family gathering
Joseph Clark

domingo, 24 de julio de 2011

Inmensidad



Generación a generación
celebrará tus obras
y anunciará tus poderosos
hechos.
Salmo 145: 4

Grandeza e inmensidad, insondable misterio de la esencia de Dios. 
Dios muestra su grandeza en las monumentales maravillas de la naturaleza como también en los minúsculos y secretos detalles de los seres más insignificantes; aquellos que ni siquiera alcanza a ver el ojo humano, a simple vista.
Apreciar la belleza de la creación tanto como recordar lo que Él nos ha concedido en nuestra vida cotidiana, nos guiará a celebrar sus obras como indica el salmista.

¡Gracias Dios por lo que Tú eres!
¡Gracias por tu amor y cercanía!


Cataratas Victoria, Zambia
Fotógrafo: Annie Griffiths Belt
National Geographic



sábado, 23 de julio de 2011

Aclamemos




Venid, aclamemos
alegremente a Jehová;
¡Cantemos con júbilo 
a la roca de nuestra salvación!
Salmo 95:1


Cantar es un acto inteligente. Las canciones están asociadas a sentimientos y emociones. El salmista nos invita a cantar con júbilo, que es la expresión de alegría en grado superlativo.
Cuando alguien canta nadie puede quedar indiferente y sin importar el idioma, se puede percibir si es una canción triste o si es alegre.
 Una canción entonada con el corazón comienza a resonar como una reacción en cadena, va generando, tanto en quien la canta como en quien escucha, emociones que harán que todo lo demás se vea alineado, ordenado y dispuesto.
Hay muchas razones para cantar felices en adoración a Dios.
Hoy cantaremos para Él sólo porque es nuestro Dios y Padre 
¡La Roca de Nuestra Salvación!


Imagen
Los Músicos
Fernando Botero

viernes, 22 de julio de 2011

Mejor que la Vida



Porque mejor es tu misericordia 
que la vida;
Mis labios te alabarán.
Salmo 63:3 


Este verso expresa la intima relación del salmista con su Dios. Un Dios que se brinda generosamente en amor y en bendiciones. Por eso llega a decir mejor es Tu misericordia que la vida; en otras palabras preferiría perder la vida antes que no contar con la presencia de Dios.
Cuando logramos dimensionar la grandeza de Dios y su presencia comienza a llenar la vida, tomamos conciencia que Él nos regala su misericordia, entonces surge en forma espontánea la alabanza.
Mis labios te alabarán. Decir en voz alta palabras que bendigan el nombre de Dios, nos ayuda a traspasar el umbral de la auto-referencia, abandonar la queja o la lista de solicitudes en la que siempre estamos pensando, para entregarnos al gozo y la vibrante alegría de saber que su misericordia permanece para siempre y nos rodea.


El ejercicio de poner en palabras la bondad y el amor de Dios está presente en todo el salterio. Cantar y sentir estos Salmos nos permitirá aprender a alabar a Dios


Señor, quiero verbalizar una alabanza para ti. Quiero unirme al coro de los que te alaban
¡Bendigo Tu nombre, eres mi Dios!


Ilustración
para Mother Goose
Jessie Willcox Smith

jueves, 21 de julio de 2011

Efímero



El hombre, como la hierba
son sus días;
florece como la flor del campo,
que pasó el viento por ella
y pereció,
y su lugar ya no la conocerá más,
Salmo 103:15,16

El concepto de fugacidad de la vida que elabora el salmista no guarda relación con la autoestima desmedida o la autoreferencia en la que a diario nos movemos, especialmente cuando nos sentimos seguros y dueños de las circunstancias.
Una vez más el salmista nos recuerda nuestra pequeñez ante la inmensidad y la eternidad de Dios. Sin embargo aun la hierba y la humilde flor del campo, que brota en forma espontánea, tienen su momento de gloria. Alegran al caminante, participan en el ciclo nutricio de la tierra y el medioambiente. 
Así también la vida del hombre, aunque es efímera, puede brillar y florecer con esplendor cuando vive en contacto con el Creador, Dios Padre eterno.
Su lugar ya no la conocerá más. Me agrada este sentido de fugacidad. Me recuerda que hay un final. Nuestra existencia quedará "escondida" en Dios mismo. Nuestro tiempo será desleído en la eternidad de Dios.

Oh Señor, ayúdame a vivir con esperanza, 
sin olvidar que sólo Tú permaneces para siempre


Amapola en el campo, Ginegra
Fotografía de Gülen Erendag Legrand
National Geographic

miércoles, 20 de julio de 2011

Silencio


Pues Él hablo, y todo fue hecho
Él ordenó, y todo quedó firme
Salmo 33:9

La grandeza de la creación y su singularidad está en el hecho de que bastó la palabra pronunciada por Dios para que todo se hiciera. Lo dijo y se hizo todo cuanto existe.
Dios continua hablando y hablándonos hoy; así lo creo. La diferencia quizás, es que en aquel principio del Génesis, tal como lo dice el relato bíblico "la tierra estaba desordenada y vacía"; es decir hubo un gran Silencio y la voz de Dios se escuchó en los cuatro puntos cardinales, potente y clara. En cambio hoy, a duras penas nos escuchamos unos a otros mientras conversamos; nos cuesta incluso ponernos de acuerdo. Y ¡cuán difícil es acallar nuestro propio diálogo interno!
 Cuando elevamos nuestras súplicas a Dios o cuando pedimos su intervención, es necesario más que nunca guardar silencio. Cuando esperamos consuelo u orientación o pedimos que nos enseñe, cuán necesario es el silencio. Un silencio activo, aguardando atentamente lo que Él tiene que decir.
¡Ay, cómo será esa Voz!

Señor y Dios, nuestro corazón está dispuesto
¡háblanos hoy!


Imagen
Silencio
José Antonio González




CUANDO CALLAS
George Elliot 
(1819-1880)


Cuando callas también hablas de ti mismo.
Cuando callas un secreto 
conozco tu fidelidad de amigo.
Cuando callas tu propio dolor 
conozco tu fortaleza.
Cuando callas ante el dolor ajeno 
conozco tu impotencia y tu respeto.
Cuando callas ante la injusticia 
conozco tu miedo y tu complicidad.
Cuando callas ante lo imposible 
conozco tu madurez y dominio.
Cuando callas ante la estupidez ajena 
conozco tu sabiduría.
Cuando callas ante los fuertes y poderosos 
conozco tu temor y cobardía.
Cuando callas ante lo que ignoras 
conozco tu prudencia.
Cuando callas tus propios meritos 
conozco tu humildad y grandeza.
El Silencio es el tiempo donde el sabio medita. 
La cárcel de la que huye el necio.
Siembra para ser tú mismo...

martes, 19 de julio de 2011

Meditando



En la Ley de Jehová está su delicia
y en su Ley medita
de día y de noche
Salmo 1:2

Este Salmo ha sido considerado una especie de prólogo del Salterio. Comienza hablando del hombre justo, pero lo describe mencionando lo que no hace. Eso me lleva a pensar que la ley de Dios es como un semáforo, unos marcadores o la señalética del camino. Respetando estos signos el caminante llegará sano y salvo al hogar.

Medita de día y de noche. Es un hecho que la meditación tiene ese componente maravilloso que hace que las palabras sigan resonando en nuestro interior, ampliando nuestra mirada, llegando a los rincones más escondidos del alma. Es como una piedra que cae sobre un espejo de agua y sus ondas siguen fluyendo y agrandándose sobre toda la superficie.
Afortunadamente para nosotros tenemos a Jesús. Sabemos que Él es el Camino. El mismo cumplió los mandamientos y los llevó a una nueva dimensión. Ya no se cumple la Ley por temor al castigo; ahora es el amor y la devoción a Dios lo que nos lleva a desear caminar en rectitud, buscando de esta manera adorar y reconocer a Dios en nuestras acciones cotidianas.


Imagen
Meditando
Eliseu Visconti

lunes, 18 de julio de 2011

Sol y luna



Alabadle sol y luna;
alabadlo, todas vosotras,
lucientes estrellas
Salmo 148: 3

Contemplar la inmensidad del universo sobrecoge y el misterio de su belleza es en si mismo una alabanza a Dios. Sin lugar a dudas la naturaleza no necesita que alguien le recuerde quién es su creador, de dónde procede su belleza y su esplendor, o le ordene su ritmo estacional; especialmente los grandes astros que día a día marcan nuestra existencia tan finita.
Nosotros necesitamos unirnos a ese canto glorioso que a través de los siglos no ha cesado.


Te alabo Señor.
¡Gracias por un nuevo día!




Crepúsculo luna, Canada
Fotografía de  Norbert Rosing
National Geographic

domingo, 17 de julio de 2011

Aprender a Confiar



Encaminará a los humildes
en la justicia
y enseñará a los mansos
su carrera.
Salmo 25:9

Cuando leo este Salmo siento que el salmista (como me sucede a mi muchísimas veces),  tiene cierto temor, una duda que necesita ser disipada. Conozco la confianza en Dios pero el temor comienza a ganar terreno. Al cantar este salmo, el temor no desaparece pero la confianza se abre paso en medio de las dudas.

Encaminará a los humildes... y enseñará a los mansos. Cuando siento temor respecto a el camino, la manera o el modo de resolver un problema o una situación, me agrada recordar que Dios es infinitamente sabio y que, en su misericordia, el enseña y capacita  especialmente a los humildes de corazón. Aquella humildad y confianza de la que habló Jesús, cuando dijo: "mirad las aves..." ¿quien les enseñó a cantar? ¿dónde aprendieron a hacer sus nidos? ¿Quién las alimenta?. 
Si Dios se ocupa de las aves, con mayor razón lo hará con quien confía en su bondad (Evangelio según San Mateo).

¡Enséñame hoy, Señor. Quiero confiar mucho más en ti!


Southern Masked Weaver
Fotografía de Jiri Slama
National Geographic

sábado, 16 de julio de 2011

Nuestra Ayuda


Nuestra alma espera a Jehová:
nuestra ayuda y nuestro escudo
es Él
Por tanto, en Él se alegrará
nuestro corazón,
porque en su Santo nombre
hemos confiado.
Salmo 33:20,21


Imagen
Two girls reading
Robert Lewis Reid

viernes, 15 de julio de 2011

Un Corazón


Porque no quieres sacrificio,
que yo lo daría;
no quieres holocausto.
Los sacrificios de Dios
son el espíritu quebrantado;
al corazón contrito y humillado
no despreciarás tú, Oh Dios
Salmo 51:16,17

Este Salmo de David es muy conocido como el Salmo del arrepentimiento. Vale la pena leerlo completo.
Recordemos que aquí David es el rey de Israel y ha enviado a un general al frente de batalla, directamente a la muerte, para quedarse con la esposa de ese hombre.
En los versos que he transcrito David, que es conocedor de los ritos establecidos para la purificación, quizás reconociendo la magnitud de su falta, muestra el dolor de haber ofendido a Dios y se da cuenta que el perdón no depende de algo que él pueda hacer o decir. El perdón es un regalo de Dios para quien muestra arrepentimiento profundo y sincero.
A diario cometemos faltas y ofendemos a Dios. Pero es el sentimiento de culpabilidad, la auto-censura, lo que más puede agobiarnos.
Todos necesitamos un corazón humilde, para reconocer nuestros errores y llegar a sentir que hemos sido perdonados y restablecer nuestra relación personal con Dios.

Escuché una definición de misericordia que señala misere-cardio: Dios pone su propio corazón en nuestra miseria.


Imagen
Corazón - Instalación 
Francisco Smythe

jueves, 14 de julio de 2011

Me Devolviste la Vida



Señor, Dios mio, a ti clamé y me curaste
Señor me libraste de ir al reino de los muertos,
me devolviste la vida cuando agonizaba.
Salmo 30: 3,4

Muchas veces pensamos que tenemos la vida en nuestras manos. Vamos planificando nuestra vida como si contáramos con todo el tiempo del mundo. Luego, algún repentino contratiempo, nos coloca como frente a un edificio derrumbado. Nos invade la aflicción y en ocasiones quedamos paralizados por la frustración.
Dios nos ofrece libertad y esto no significa perfección. El amor de Dios nos levanta, nos muestra el misterio de la resurrección y nos capacita para re-vivir, volver a vivir en sanidad; liberándonos de ansiedades, poniendo en orden nuestras prioridades y nuestros valores frente a la vida.
Este Salmo temina con el conocido verso: "cambiaste mi lamento en baile y me vestiste de alegría"; que así  sea , el día de Hoy


Ilustracción
Break Free
Ankel Dika

miércoles, 13 de julio de 2011

El oye



Claman los justos, y Jehová oye
y los libra de todas sus angustias
Cercano está Jehová
a los quebrantados de corazón
y salva a los contritos de espíritu
Salmo 34:17,18

Nuestra vida transcurre bajo la mirada atenta de Dios. El conoce nuestros esfuerzos y también nuestros fracasos, y porque nos conoce Él sustenta nuestra vida. Nos consuela con sus amoroso cuidado.
Cuando el invierno se deja sentir, con su manto de humedad y oscuridad, a veces aparecen alegres rayos luminosos que entibian el día. Cuando la tristeza invade nuestra alma, el canto  de alabanza a Dios nos puede devolver la esperanza y la certeza de su cercanía.

Imagen
Winter sun
Daniel Gerhartz

martes, 12 de julio de 2011

Idas y Venidas


El Señor protege tus idas y venidas
desde ahora y para siempre
Salmo 121:8


Muchas personas cantan este salmo antes de salir de viaje.
Con el nuevo día iremos por muchos caminos,  entrando y saliendo, yendo y viniendo  de muchas situaciones y nunca sabemos lo que pueda suceder. 
Orando este verso fortalecemos la íntima certeza de que contamos con la protección y el cuidado amoroso de nuestro Dios y Padre, no solamente al entrar o al salir sino, a lo lago de todo nuestro día.
A su protección nos entregamos por completo.




Imagen
Psyche entering Cupid´s garden
John William Waterhouse

lunes, 11 de julio de 2011

Eres mi Seguridad


Sea llena mi boca de tu alabanza,
de tu gloria todo el día
No me deseches
en el tiempo de la vejez;
cuando mi fuerza se acabe,
no me desampares
Salmo 71:8,9


En ocasiones es difícil, en forma espontánea, articular una alabanza para Dios. Nos dejamos invadir por los problemas de la vida diaria. Problemas reales o imaginarios, que van enturbiando el corazón. En esos momentos una alabanza,  recordando la fidelidad de Dios en nuestra propia vida, nos animará y nuestro canto será renovado.


"Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón
y esa camisa que llevas ya son ganancia.
No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo,
lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza
por lo tanto no puedes ser dueño de nada"
(frases de Facundo Cabral)


Imagen
Woman with guitar
James Carroll Beckwith


domingo, 10 de julio de 2011

Dios Cumple sus Promesas





Joven fui, y he envejecido,
y no he visto justo desamparado,
ni a su descendencia

que mendigue pan.
Salmo 37:25

No he visto justo desamparado.  La afirmación del salmista se cumple hasta el día de hoy porque la misericordia de Dios es infinita. Alguien a quien Dios justifica cuenta con la protección y el cuidado amoroso de Dios Padre y esa bendición se extiende a toda su descendencia, hasta mil generaciones (Éxodo 20:6).


La meditación en este Salmo me ha llevado a cuestionar mi propia confianza en Dios.
¿Dónde está esa fe "ingenua" y sencilla, que se necesita para "buscar primeramente el reino de Dios y su justicia..."? (San Mateo). Sin duda es un camino personal que traspasa el límite de lo meramente intelectual para situarse en el corazón, en el centro que comanda las emociones.

Que conmovedor es entender que la bondad de Dios es tan generosa que se multiplica de generación en generación. 






Mil Monedas de Oro 
Un cuento de León Tolstoi

Un hombre rico quiso repartir mil monedas de oro a los pobres, pero como no sabía a cuales pobres debía darlas, fue en busca de un sacerdote y le dijo:
— Deseo dar mil monedas de oro a los pobres, mas no sé a quiénes. Tomad el dinero y distribuidlo como queráis. El sacerdote le respondió: — Es mucho dinero, y yo tampoco sé a quienes darlo, porque acaso a unos daría demasiado y a otros muy poco. Decidme a cuales pobres es preciso dar vuestro dinero y que cantidad a cada uno. El rico concluyó: — Si no sabéis a quien dar este dinero. Dios lo sabrá: dadlo al primero que llegue. En la misma parroquia vivía un hombre muy pobre, que tenía muchos hijos y que estaba enfermo y no podía trabajar. Este pobre leyó un día en los salmos: yo fui joven y he llegado a viejo, y no he visto nunca a un justo desamparado y a sus hijos reducidos a mendigar. Pensó el pobre: — ¡Ay de mí! Estoy abandonado de Dios, y, sin embargo, no he hecho nunca mal a nadie… Iré en busca del sacerdote y le preguntaré cómo es posible se encuentre una mentira semejante en las Escrituras. Y salió en busca del sacerdote, y al presentarse, el sacerdote se dijo: — Este pobre es el primero que llega, le daré las mil monedas de oro del rico.


Imagen
Lucas Porch
Robert Bateman

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