domingo, 20 de enero de 2013

Cuando fui extranjero



Cánticos fueron para mi
tus estatutos
en la casa en donde fui extranjero
Salmo 119: 54


Este verso me recordó algunos pasajes especiales de mi vida, donde fui extranjera: Cuando salí de mi casa por primera vez, cuando me incorporé a la vida laboral, cuando tuve que trasladarme de ciudad. Son momentos en que se siente el "transplante". En esas oportunidades, recordar algún salmo fue como una dulce canción que me ayudó a tomar fuerza, valor y confianza 

para seguir adelante. 

Cuando la tristeza es muy grande, es difícil cantar; pero podemos orar y al hacerlo nos sentimos liberados por la misericordia de Dios y entonces surge la alabanza en forma espontánea.

Quiero incluir en la oración de hoy a tantas personas que se sienten extranjeros, discriminados y agobiados de soledad, para que de algún modo reciban el consuelo del Señor. Por otra parte, que la misericordia de Dios nos  ayude a todos nosotros  a ser más compasivos, no solamente con tolerancia, sino con respeto y solidaridad, que son en definitiva formas de ese "amarás a tu prójimo como a ti mismo" que sigue escrito y vigente desde siempre, porque la Palabra de Dios no cambia.


Pintura: Douglas Gray

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