En paz me acostaré
y asimismo dormiré,
porque sólo Tú, Jehová
me haces vivir confiado.
Salmo 4: 8
Este debe ser uno de los primeros versos de la Biblia que aprendí de memoria, cuando era muy niña. Hasta el día de hoy, muchas veces viene a mi mente en situaciones difíciles;
de aquellas que quitan el sueño.
También en ocasiones lo he parafraseado y he dicho por ejemplo: "En paz me levantaré y así mismo estaré, porque sólo Tú Oh, Señor, me haces vivir confiada"
de aquellas que quitan el sueño.
También en ocasiones lo he parafraseado y he dicho por ejemplo: "En paz me levantaré y así mismo estaré, porque sólo Tú Oh, Señor, me haces vivir confiada"
Sin duda es una declaración donde cada palabra dicha en voz alta, comienza a resonar en la oscuridad del alma, encendiendo las luces que conducen a la serenidad, la confianza, el reposo. Se alejan las sombras, reales o ficticias, y sólo queda la dulce compañía del ángel de Dios velando el sueño, vigilando nuestros pasos, resguardando nuestra integridad física y emocional.
¡sólo Tú, Jehová
me haces vivir confiado!
Sweet dreams
Henry Pospieszalski






