sábado, 21 de diciembre de 2013

Un mensaje universal


Cuando Jesús nació
en Belén de Judea
en días del rey Herodes,
vinieron del oriente
a Jerusalén
unos magos
diciendo:
¿Dónde está el rey de los judíos,
que ha nacido?
Porque su estrella
hemos visto en el oriente,
y venimos a adorarle.
Evangelio San Mateo 2:1,2  

El Evangelio según San Mateo llama la atención con el relato de un grupo de hombres, sabios y estudiosos que se interesan en las señales cósmicas que Dios mismo usó para anunciar el extraordinario milagro del Verbo Encarnado. 
Estos hombres representan lo que está fuera del círculo del pueblo de Israel y su herencia histórica. Se trata de personas con unas costumbres, una historia y un contexto distinto y sin embargo son atraídos igualmente por el santo Niño. 

La visita de los magos del oriente, coloca de inmediato, el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, en el escenario universal.
Este episodio nos invita a reflexionar en el Amor de Dios que no discrimina condición social y que anhela alcanzar a toda la humanidad.
Por otra parte nos inspira la pasión que estos hombres pusieron en la búsqueda del Mesías anunciado con señales tan prodigiosas. Ellos no fueron guiados no solamente por la estrella sino que también fueron motivados por una verdadera hambre espiritual. Es probable que ellos al examinar el cielo sintieran lo mismo que el salmista:

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
la luna y las estrella que tu formaste,
digo:¿Qué es el hombre, para que tengas 
de él memoria,
y el hijo del hombre,
para que lo visites?
Salmo 8:3,4

viernes, 20 de diciembre de 2013

Lenguaje de amor


De todos los medios de comunicación conocidos por el hombre, de entre todos los lenguajes, Dios escogió el lenguaje del Amor para darse a conocer.

La sencillez del Amor total, sacrificial, universal y al mismo tiempo personal, es un lenguaje que continua movilizando el corazón del ser humano y continua trayéndonos la voz apacible y sublime de Dios, que nos habla usando formas que todos podemos reconocer; esto a pesar de que hoy, desde la perspectiva de nuestra existencia  acompañada de comodidades y todo el bienestar que nos brinda este siglo XXI, es muy difícil imaginar lo que pudo haber sido aquella primera Navidad

La ternura y fragilidad de un Niño, paradojalmente, pone en evidencia el poder ilimitado de Dios y la fuerza de su santo Amor. Dejó los lugares celestiales para internarse en nuestro mundo, una tierra inhóspita y hostil. Ese amor persiste y hoy también nos llama a profundizar nuestro conocimiento y nuestra experiencia con Dios. ¿Cómo respondemos a su gran Amor? - El salmista nos invita a dejar de lado todo lo superficial de la "festividad" navideña y no permitir que el ruido y las luces de colores que llenan los espacios urbanos nos alejen de la posibilidad de conocer el Amor de Dios, en el lenguaje sencillo del pesebre de Belén.

Estad quietos, y conoced
que Yo soy Dios,
Seré exaltado entre las naciones;
enaltecido seré en la tierra
Salmo 46:10

jueves, 19 de diciembre de 2013

Luz y amor


Dios mostró su Amor hacia nosotros
al enviar a su Hijo único
al mundo para que tengamos
Vida por Él.
1° Epístola del Apóstol Juan 4:9

El tierno Niño de Belén es mucho más que el acontecimiento histórico que divide en un antes y un después el devenir de la humanidad. Es la sublime expresión de un Amor que no se puede explicar con palabras; así es el santo Amor de Dios por toda la humanidad. Ese Amor tiene significación cuando encuentra  eco en el corazón humano. 

La presencia de Jesús en la tierra, su nacimiento, su vida y obra, su muerte y resurrección tienen un sólo propósito: revelar y dar a conocer el Amor de Dios por el ser humano.
Cada vez que alguien, comprende y toma para si ese Amor de Dios, comienza a vivir y a caminar hacia la dimensión eterna, con Dios.

¡Gócense y alégrense en ti
todos los que te buscan!
Y digan siempre
los que aman tu salvación
-¡Engrandecido sea Dios!-
Salmo 70: 4





miércoles, 18 de diciembre de 2013

Una estrella




El cuenta el número de las estrellas;
a todas ellas llama por sus nombres
Salmo 147:4


El fenómeno de la estrella anunciando el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, es mencionado únicamente en el Evangelio según San Mateo y sabemos que esa  Estrella existió. Para algunos se trata de  una conjunción de astros en la gran bóveda celeste; ´para otros fue el Cometa Halley. Lo cierto es que Dios es el dueño del firmamento; el salmista lo dice poéticamente: El cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres.

Dios usa muchas veces eventos o causas naturales, para obrar milagros; el milagro consiste en que esos eventos naturales ocurren en el momento y lugar preciso.
A mi me gusta pensar que Dios creó una estrella-mensajera para guiar a los magos de oriente y una vez cumplida su misión, desapareció tan rápida y misteriosa como fue creada. En cualquier caso, lo verdaderamente relevante es lo que registra el Evangelio según San Mateo: ellos, los magos,  al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

Para nosotros hoy, lo más importante no es aquella estrella en el firmamento. Lo más importante es que tenemos la Estrella de la Mañana, que es Jesús mismo, nuestro Rey, Señor y Salvador. Esa es la Estrella que llena de gozo nuestros corazones.


martes, 17 de diciembre de 2013

Consuelo y gozo




Ciertamente el Señor
consolará a Sión,
consolará todos sus
lugares desolados.
Convertirá su desierto en Edén,
y sus lugares desolados
en huerto del Señor.
Gozo y alegría se encontrarán en ella,
acciones de gracias y voces
de alabanza
Libro de Isaías 51:3


El ángel les dijo a los pastores : os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo. - Evangelio según San Lucas

Cuando Jesús nació nos trajo un sentimiento nuevo: El gozo del Señor del que hablaba el profeta Isaías.  Jesús es la chispa divina que enciende el corazón de la humanidad con alegría verdadera. Es consuelo, paz, serenidad, esperanza, alegría profunda que perdura.

A diferencia de lo que llamamos felicidad, en cualquiera de sus formas, el gozo del que hablamos no es el resultado de circunstancias o condiciones externas. Depende únicamente de la acción del Espíritu Santo en la vida de una persona; esta es la razón por la cual ni aun la adversidad impide que el gozo permanezca. El gozo del Señor es parte de la comunión profunda con Dios, a través de Jesucristo.

El gozo del Señor es un bien precioso que todos los cristianos podemos disfrutar, porque es la experiencia gloriosa de nuestra relación de amor con el Hijo de Dios que convirtió nuestra alma desierta, árida y seca, en huerto del Señor; donde florecen acciones de gracias y voces de alabanza.

Por el gozo del Señor clama el salmista, arrepentido de su pecado, anhelando con vehemencia volver a la comunión con Dios:

Hazme oír gozo y alegría
y se recrearán los huesos
que has abatido
Salmo 51:8

Recordemos también las palabras del libro de Nehemías:
El gozo del Señor es mi fortaleza
Libro de Nehemías 8:10

lunes, 16 de diciembre de 2013

Toda una vida



Había en Jerusalén un hombre 
llamado Simeón, y este
hombre justo y piadoso,
esperaba la consolación de Israel;
y el Espíritu Santo
estaba sobre él.
Evangelio de San Lucas 2:25

José y María cumplieron en forma estricta todo lo prescrtito en la Ley de Moisés respecto de la purificación y presentación del Niño en el templo. Y allí estaba el anciano Simeón un hombre justo y piadoso que esperó toda su vida para ver cumplida su esperanza. El fue la persona que reconoció la consolación de Israel en ese bebé pequeñito, que descansaba en brazos de su madre. Es conmovedor observar tantos detalles especiales, llevados a cabo por personas sencillas y humildes de corazón, que se esmeraron en obedecer lo dispuesto por Dios.  

La historia de Simeón nos anima a pensar que los propósitos de Dios para nuestra vida no tienen "fecha de vencimiento". Simeón, un anciano cuya muerte se retarda hasta haber visto y sostenido en sus brazos al Mesías, esperó día tras día, superando sus propias dudas, ver cumplido aquello que le dio el verdadero valor a su vida. Por eso exclama: "Ahora Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra, porque han visto mis ojos tu salvación"-(San Lucas 2:28, 29)

El salmista observa la vida humana y dice:
El justo florecerá como la palmera;
crecerá como cedro en el Líbano.
En los atrios de nuestro Dios florecerán.
Aun en la vejez fructificarán;
estarán vigorosos y verdes,
Salmo 92: 12 - 14

¿Cuándo florece la palmera? el salmista compara la palmera con la vida de aquellos que caminan apegados a la justicia y la Ley de Dios. La palmera florece después de 50 o 60 años de vida, dándonos a entender que necesitamos perseverar en nuestra fe y devoción a Dios para alcanzar el esplendor de nuestra vida. Tenemos el ejemplo de Simeón, que al final de su vida tuvo la bendición de ver al Salvador del mundo; tuvo la alegría de comprobar que Dios cumple sus promesas. 

Aquellos que se mantienen
En los atrios de nuestro Dios florecerán.
Aun en la vejez fructificarán;
estarán vigorosos y verdes

Pintura: Andrei Shishkin

domingo, 15 de diciembre de 2013

Tiempo de cantar



Regocíjate y canta,
moradora de Sión
porque grande es en medio de ti
el Santo de Israel
Libro de isaías 12: 6



Navidad es también tiempo de cantar y adorar a Dios, rindiéndole tributo, reconociendo su santidad y toda su grandeza. Cuando nació Jesús, los ángeles no podían dejar de cantar. Aquel canto iluminó la noche de la humanidad, cambiando para siempre la historia del  ser humano, nuestra historia.

¡Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz!
Estas frases son el primer tributo solemne y público que recibió el Hijo de Dios al nacer. Algo de la gloria de los cielos descendió sobre la tierra: fue el primer indicio de que "el reino de los cielos 
se había acercado"



Dad al Señor la gloria debida a su nombre;
adorar al señor en la hermosura
de la santidad
Salmo 29:2

Pintura: Diego Valentín Díaz

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