miércoles, 7 de marzo de 2012

Integridad




Jehová,
¿quién habitará
en tu Tabernáculo?,
¿quién morará en tu monte santo?
Salmo 15: 1

Todo este salmo retrata la inquietud de alguien que desea sinceramente ser un digno Hijo de Dios.  Las preguntas ¿quién habitará en tu Tabernáculo?, ¿quién morará en tu monte santo? se responden en el mismo salmo: El que anda en integridad y hace justicia; el que habla verdad en su corazón...

Son instrucciones aparentemente sencillas, quizás impopulares, pero queda claro que no basta la pureza ritual (como era en tiempos del salmista).  Se requiere perseverancia y la plena conciencia de las limitaciones humanas. Pero por sobre todas las cosas se requiere un gran amor a Dios y la determinación de morar en su "monte santo". 

Bridge of Glory
Nicholas Roerich

martes, 6 de marzo de 2012

Celebración




Cantad a Jehová,
vosotros sus santos,
y celebrad la memoria
de su santidad.
Salmo 30: 4

El Señor nos ha santificado; a través de Jesucristo somos justificados y santificados, dispuestos y apartados para su 
honra y gloria. 


Celebrad. La celebración es una fiesta. Hay gozo, alegría, entusiasmo, música y manjares.
¿Cómo celebraremos a nuestro Dios?
Celebrad la memoria de su santidad. El atributo de Dios, quizás menos reconocido, es su santidad. Tener memoria de su santidad significará no olvidar que su esencia es la santidad, y que todos sus atributos son santos y perfectos. Celebraremos en especial su santo amor y su santa misericordia.


En este ejercicio de hacer memoria quedan incluidas todas las bendiciones, las que a diario recibimos de su mano: los delicados detalles de cada día, como la aurora, el pan en la mesa, el reposo reparador; y también los grandes eventos en nuestra vida, sus dádivas de amor y, por supuesto, sus respuestas a nuestras peticiones. 


¡Si, es tiempo de celebrar la memoria de su santidad!


pintura de John F. Francis





lunes, 5 de marzo de 2012

Un ruego




Jehová, no apartes de mí
tu misericordia;
tu misericordia y tu verdad
me guarden siempre
Salmo 40: 11

Este salmo 40 es un hermoso canto de esperanza y plena confianza en Dios. Comienza diciendo Pacientemente esperé a Jehová... y oyó mi clamor.

En el ruego:  tu misericordia y tu verdad me guarden siempre  hay sencillez de corazón. Misericordia y verdad le bastan al salmista para sentirse seguro y protegido. 
Es en la transparencia de la verdad donde se evidencia quien es quien. Por una parte lo humano y finito; por la otra lo divino y lo eterno. Luego, la gran misericordia de Dios es la que redime lo humano para acercarlo al corazón de Dios

Ya lo dice antes este mismo salmo: ¡Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza! 

¡Oh Señor, que tu misericordia y tu verdad
me guarden siempre!


Nenúfares y puente japones
Claude Monet

domingo, 4 de marzo de 2012

Todos



¡Pueblos todos,
batid las manos!
¡Aclamad a Dios
con voz de júbilo!
Salmo 47: 1

EL único y verdadero Dios es digo de la más completa y total alabanza. La alabanza jubilosa, el gozo y la alegría con la que se alaba a Dios es contagiosa, alcanzará a todas las naciones.

Me llama la atención la expresión batid las manos: en un sentido literal puede referirse a que la alabanza compromete todo el cuerpo, y la sonoridad de las manos completa y reafirma las voces de alegría. Pero en un sentido más amplio, la alabanza a Dios es pronunciada por nuestros hechos; no son sólo palabras, es la alegría de alabar a Dios con nuestras acciones.
Nuestro mayor ejemplo es Jesús, que todo cuanto hizo en su paso por la tierra, fue alabanza total y completa a Dios, el Padre eterno.

¡Oh Señor, enséñame a alabarte con mis manos!

Granny
Sandra Bierman


sábado, 3 de marzo de 2012

Quién lo hará?



¿Quién expresará las poderosas
obras de Jehová?
¿Quién contará sus alabanzas?
Salmo 106: 2

¿Quién expresará las poderosas obras de Jehová?. Quienes han puesto su confianza en Dios y han experimentado lo que eso significa, conocen su poder. Quienes se detienen a observar la maravillosa armonía de los paisajes naturales, sus procesos y su ritmo, así como el cambio de las estaciones, conocen el genio creador del Dios eterno. Quienes han ejercitado la fe pidiendo la intervención de Dios en sus vidas, conocen su maravillosa misericordia. Pero ¿Quien es digno de contar sus alabanzas?

Estoy convencida de que mientras más "conocemos" la grandeza, la santidad y el poder de Dios, más evidente es nuestra limitación para expresarla. Nuestras alabanzas y oraciones quedan atrapadas en las "pequeñas" palabras de nuestro lenguaje, se enredan en significados imprecisos e inadecuados que apenas podrían ser una sombra de la grandeza de nuestro Dios y Padre. Cuanta razón tiene esa voz que todavía resuena "¿qué es el hombre para que tengas de él memoria?"

La paradoja es que somos llamados a alabar a Dios. Por eso, una y otra vez en los salmos encontramos expresiones como ¡Alabad a Jehová, porque Él es bueno! tal como comienza este salmo 106. Por eso también, el salmista continua diciendo "acuérdate de mi, Jehová según tu benevolencia"

¡Oh Señor, recibe nuestra alabanza hoy!

"Allegory of Faith"
Moretto da Brescia, ca 1540



viernes, 2 de marzo de 2012

Luego que clamaron





Luego que clamaron a Jehová
en su angustia,
los libró de sus aflicciones;
los sacó de las tinieblas
y de la sombra de muerte,
y rompió sus prisiones
Salmo 107: 13, 14


Sin duda este es un salmo especialmente escogido para los "redimidos de Jehová" (verso 2) y para todo aquel que tiene la experiencia de confiar en Dios como el Todopoderoso. 

Lo grandioso es que no importa cuál sea la aflicción, ni cuán profunda sea la caída; cuando hay arrepentimiento, Dios escucha el clamor y acude con su poder para romper aquellas prisiones del alma. Este es el primer paso para comenzar una relación más cercana, una relación de amor con nuestro Dios y Padre eterno.

Imagen: obra de Brittany Weistling


jueves, 1 de marzo de 2012

Envió su palabra



Pero clamaron a Jehová
en su angustia
y los libró de sus aflicciones.
Envió su palabra y los sanó;
los libró de su ruina
Salmo 107: 19, 20

Dios sabe que hay cosas en nuestra vida que sólo Él, en su infinita bondad, puede cambiar. También hay palabras que hemos pronunciado y que nosotros no podemos borrar. Todo esto va configurando situaciones de dolor y enfermedad física o del alma.

El salmista dice que cuando clamamos, en aquellos momentos de angustia, Él tiene todo el poder para sanarnos. Él está dispuesto. Una sola palabra del Señor puede prolongar la vida y proveer salud y gracia sobrenatural.

¡Oh Señor, a Ti clamamos hoy!

Woman praying
Vincent Van Gogh
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